| Unas palabras sobre la cuaresma… |
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Ni el mundo ni el tiempo, son límites para la vida del cristiano. ![]() Para aquellos que hemos crecido dentro de la enseñanza de la doctrina cristiana y apostólica en la Iglesia del Señor, estas expresiones tienen un significado distinto, a que le da la de la mayoría de las personas de nuestro país. En nuestra cultura se le llaman Cuaresma, a este periodo de tiempo comprendido por 40 días previos a la celebración de la pascua, y que se caracterizan por ser días de ayuno, conversión y abstinencia, como preparación a la celebración de lo que llaman pascua. Nosotros, los miembros de la Iglesia del Señor no tenemos, como costumbre practicar la cuaresma, esto porque para nosotros, ni el mundo ni el tiempo, son limites para la vida cristiana, el apóstol Pablo nos enseño: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento…” (Romanos 12:2) de Nuevo él mismo apóstol nos dejo un consejo, “Y vestíos del Nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad”(Efesios 4:24). En los versículos siguientes él da 5 ejemplos específicos de la marca alta de la conducta Cristiana. Debemos de desechar la mentira y hablar la verdad en amor (v.25). Esto es una acción habitual que debe de caracterizar la vida Cristiana. La aplicación de estos preceptos apostólicos, a la vida diaria de cada uno de nosotros, nos exige una conducta clara y comprometida con nuestra vocación cristiana, conducta que no se limita solo a un periodo de cuarenta días, o de ciertas semanas durante el año, sino que compromete cada instante de nuestras vidas. Los cristianos no podemos reducir la practica de los valores cristianos a ciertos días del calendario, ni debemos limitar el universo de nuestro que hacer, a la sola abstinencia de alimentos, debemos ser verdaderos hijos de Dios, en cada momento de existencia que El Creador nos conceda. La moral cristiana, no es un vestido que nos ponemos para representar alguna puesta en escena, relacionada con ciertos pasajes del evangelio, y unas ves concluidas las representaciones, nos la quitamos para guardarla en algún lugar, y poder ocuparla el próximo año, en la siguiente celebración. La moral cristiana, es el vestido habitual, de los miembros de la iglesia de Cristo, el Señor dijo: “Si vosotros permanecéis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; 32y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”. Cf. Jn.8:31 Es precisamente esta permanecía, subrayo la palabra permanencia, que viene de aquello que permanece, y que en nuestro caso se refiere a nosotros, porque somos nosotros lo que permanecemos, en la palabra de Cristo, en la fe, en la oración, en el trabajo cristiano, en la esperanza, en el amor, en la paciencia, aunque no sea fácil, ni cómodo, aunque no halla muchos a nuestro alrededor, ni condiciones, nosotros seguimos permaneciendo, porque estamos seguros, que esta permanecía, nos dará la oportunidad de llegar un día a estar con él. Esta es la razón de nuestra constancia, y la misma por la que no podemos sucumbir a la tentación cómoda, de conformarnos con una religión de recurso, o moda, que se adecua según las condiciones del tiempo y las personas. A nosotros no interesa el compromiso con el evangelio, con la doctrina apostólica, porque estamos seguros, de que si, así los hacemos permaneceremos y llegara un día, cuando Cristo vendrá por nosotros, y nos llevara a formar parte de la vida verdadera, cuando ya no exista el tiempo, ya sin antes, sin después, y sin tampoco entonces. Eliezer G. A |


